Amigos

miércoles, 25 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 177

Lo sé.


Soy repetitiva, pero esta farola me tiene robado el corazón.

martes, 24 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 176

La otra cara de la ciudad.

lunes, 23 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 175



Que no se agriete más, por favor.

domingo, 22 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 174

Un capricho.













Hoy después de votar, y camino al trabajo me he dado un capricho, me he sentado en una terracita y me he pedido una Coca-Cola fresquita, (¡¡vivan los diminutivos!!, que haría yo sin ellos), viendo el vaso vacio, pensaba en lo que estos días ha pasado en nuestro país.



Recuerdo que cuando tenía 7 ó 8 años, salí del colegio y en la pared de enfrente vi la careta típica de teatro que representa al drama con una cruz sobre la boca, debajo de ella había escrito "LLIBERTAT D’EXPRESIÓ “, yo le pregunté a mi madre que quería decir, en aquella época pocas explicaciones recibíamos de los padres y por mi parte, de mi madre, menos, me hizo callar y su respuesta fue: No son cosas de niños.




Yo en ese momento ni siquiera sabía que vivía en una dictadura.




Ese día yo decidí que nunca callaría y que nunca mandaría callar a nadie, y que si me preguntaban y sabía, contestaría, y si no sabía, lo reconocería e intentaría aprender. Todavía hoy veo claramente la careta, por eso creo que estos días hemos hecho lo correcto por expresarnos, de ser , y no me callo, creo que lo que ha pasado estos días y que espero siga pasando , hasta que nos contesten o nos reconozcan que no saben y decidan aprender, tenía que haber pasado muncho antes.



Ese día ocurrió una transformación en mí, quería saber el porqué de la careta, el porqué de su boca cerrada, estuve atenta a todo, a la conversación de los grandes, a las noticias de la radio y de la televisión, estas decir que poco me decían, pero tuve mucha suerte en una cosa, yo vivía en la zona Universitaria, y los estudiantes, hablaban con libertad, si la que estaba al lado era una pequeñaja que iba con patines, entonces me enteré de la dictadura, de que la juventud quería cambiar la situación, viví revueltas, y presencié como un furgón de los grises arremetía contra los estudiantes en medio de la Diagonal, después me enteré que hubieron dos muertos, viví como los adultos del barrio abrían las puertas de las casas para dar refugio a los universitarios cuando eran perseguidos, y aprendí, aprendí mucho, me volví idealista, soñadora, defensora de la injusticia y fui contra el poder, sin saber muy bien porque, pero sabía que tenía que ir en contra de él.




Han pasado muchos años de esto que explico, muchos, y sigo aprendiendo de los universitarios, sigo aprendiendo del pueblo, sigo admirándoles, no dejan de sorprenderme.



P.D. Ya sé que ahora no es lo mismo, solo quería dejar patente que sigo aprendiendo.

sábado, 21 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 173



¿Te quieres sentar conmigo?

Día a día, 365 días 172

...y sigue siendo noticia...y nos falta más Plaça...

jueves, 19 de mayo de 2011

Día a día, 365 días 171



Hoy es noticia.


Medio muerta de cansancio... pero el querer estar en medio de la Plaça Catalunya me ha hecho sentir viva.