Amigos

sábado, 19 de septiembre de 2009

Ella

Cuando puse la entrada anterior, no pensé una cosa muy importante y que me hizo ver un buen amigo, mandándome un mail, esos 16 años de diferencia entre la que fui y la que soy ha tenido una recompensa.





ELLA





La persona por la que daría la vida.






Llegaste programada, como el tren de la una.

Todo estaba dispuesto, no faltaba nada,

No dejaron que solo llegar, nos marcháramos las dos.

Hicieron lo imposible para que siguiéramos el camino juntas.

Y durante estos 15 años más la gestación, lo hemos conseguido.

Ahora valen más tus amigos, lo entiendo.

Yo también fui como tú, por eso te dejo.

Te dejo que disfrutes de ellos, de la complicidad, de lo nuevo.

También se que volaras, como lo hice yo.

Sé que tendrás buenos momentos.

Y malos…, es la vida.

Pero sabes mi niña,

estoy orgullosa de ti, de tu fuerza, de tu orgullo, de tu madurez,

de saber diferenciar lo malo, de lo bueno.

Yo te enseñé andar, tú me enseñaste amar.

Yo te di de comer, tú me diste madurez.

Yo te vestí, tú me hiciste seguir viviendo.

Yo te levante de las primeras caídas.

Tú me levantas cada día.

Yo fui madre, tú eres más que una hija.

Gracias mi niña,…se siempre tú.

viernes, 18 de septiembre de 2009

El paso del tiempo, y los sueños.






Mirando a lo lejos, muy lejos,

un punto veo.

Somos lo que fuimos.

Esta tan lejos…


Rocas, mar, sol, todo unión,
una visión .

Por separado
tres sentimientos.

Y todos soy yo.

Ana





Pues sí, ese punto lejano, tenía este aspecto.


Hace 16 años, en Menorca, la isla de mis sueños y a la que no he vuelto desde entonces, espero volver, si algún día encuentro un trabajo decente.



De ser me gustaría jubilarme allí.


Un sueño más,…pero me encanta soñar.


Jo, como pasa el tiempo, si era una mocita.
Casi...que ya tenia los 30.






martes, 15 de septiembre de 2009

Alegrias para compartir, no todo van a ser penas.




Este fin de semana ha sido genial.


El viernes fiesta nacional en mi ciudad yo pedí trabajar, porque pagan un plus.

Quede en ir con uno de mis queridos amigos reales a cenar después de trabajar, a un chino, más que nada porque es lo que me permite mi economía.

Luego iríamos a su casa y veríamos una peli con las consabidas palomitas, todo bien, muchas veces lo hemos hecho y me sienta de maravilla.

Hablabamos animadamente de mi trabajo y sus anécdotas, cuando me di cuenta que no íbamos en la dirección acordada.

Últimamente a mis amigos les ha dado por raptarme, ya son dos veces en un año, y todavía no se ha acabado el año, a este paso me veo en mi soñada Irlanda.

Salimos de la ciudad y nos dirigimos a la frontera, acabe cenando en un pequeño restaurant de montaña, durmiendo en Andorra y al día siguiente sesión de spa en Caldea.











Qué gozada, mi cuerpo fue burbujeado, regado, enfriado, calentado, secado, vaporizado...quede baldada, pero como nueva.


Cuando estábamos de camino de vuelta, recibo una llamada al móvil, era Gustavo, nuestro querido Gustavo, si amigos, Gustavo en persona, me llamaba para decir que estaría en Barcelona esa noche y si quedábamos al día siguiente.

Estaba encantada iba a conocer a un amigo virtual.

No podía estar pasando, yo nunca salgo de casa, casi nunca y de repente este fin de semana estaba siendo mágico.

Ya veis como estaba yo después de la agradable e impagable sorpresa de mi amigo real, iba a conocer a un amigo virtual…pues estaba,… como unas castañuelas.

Decir que he tenido el honor de conocer a cuatro amigos virtuales que ya son reales, pero ahora iba a conocer a uno más, a Gus.

Jo, estaba que me salía.

Fui a buscarlo al hotel a la mañana siguiente, y solo salir él por la puerta giratoria, me di cuenta que Gustavo, es el Gustavo autentico del blog, hablamos, reímos, nos explicamos mil y una recorriendo mi venerada ciudad, le enseñe mis pequeños sitios, fuimos a mi querida Plaça Sant Felip Neri, comimos en la Barceloneta, paseamos por la playa y subimos a mi adoradísimo barrio de Gracia.








No dejamos de hablar, parecía que hacía años que nos conocíamos.

Comimos sentados en el suelo de la Plaça de la Revoluciò unas crepes de chocolate que me sentaron a gloria, pues estaba compartiendo mis cosas, mis pequeños caprichos con alguien que de repente no era virtual, si no real, alguien con el que se puede hablar de todo, divertido, y sobre todo una gran persona.





Si alguna vez me volvéis a oír quejar, hacer el favor de tirarme de las orejas.

Mi vida no es fácil, ha sido peor, pero estos momentos, hace que me plantee que vale la pena seguir viva.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Mi Madre y el patio.






Como algunos sabéis, alguna vez he hablado de ello, vivo en un entresuelo, con un gran patio, para satisfacción de mi madre, que esta recreando en pequeño la gran Selva del Amazonas, como ya tenemos los animales ahora hemos de conseguir el hábitat más cómodo para ellos, sobre todo para la tortuga que crece por momentos y ya es más grande que mis pies. Para la perrita y el perico, también, faltaría más.




Pues en ese querido patio, distracción de mi querida matrona, de vez en cuando, bueno casi a diario, tiran colillas encendidas, mi madre cada día se coge unos revotes de muy señor mío y me viene colilla en mano despotricando de los vecinos.



Yo con mi calma habitual, le digo que tiene razón, pero que seguro que es algún chiquillo, que no le dejan fumar en casa y se deshace de las pistas por la ventana.

A ella le es igual que sea chico o grande, piensa y con toda la razón del mundo que es un “marrano”.

En este admirado patio de mi madre, ella con un gusto exquisito ha puesto una cortina roja, para protegernos del sol, como si estuviéramos en medio del desierto.


Según ella es la estampa de un cuento de las mil y una noche, según mi heredera, parece un patio de gitanos.


Yo estoy más con lo segundo que con lo primero, pero yo callo y dejó que mi madre sea feliz.

El otro día oí llegar a mi madre que yo creía en casa, le pregunto que a donde habia ido y me dijo que a buscar al de las colillas.

Subió piso por piso a preguntar de quien era, nadie le abrió la puerta y dejó la colilla en la puerta del portero.

Anoche cuando volví del trabajo me encuentro este cartel en el espejo de la portería.


Cuando veo a mi madre, le pregunto por él, y me dice que ella compinchada con el portero lo han escrito y colocado en lugar visible para todo el vecindario.

A la próxima colilla que sea arrojada en el patio, ya veo a mi queridísima madre llamando al CSI, pidiendo que le hagan la prueba del ADN.


La verdad si ha de venir Horatio, yo encantada.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ska-P

Un nuevo amigo me hablo de este grupo, me han impresionado sus letras, no es el estilo de música que me gusta, pero he de reconocer que las letras no tiene desperdicio.
Escucharlas y entendereis el porque.
SKA-P
(Pronunciado "Escape") es un grupo español de ska punk formado en Vallecas (zona de Madrid) en 1994. Sus canciones se caracterizan por su inconformismo, cuyas letras son una crítica al capitalismo, al sionismo y al racismo, y un respaldo a los derechos humanos, al ecologismo, al anarquismo[1] [2] y al anarcosindicalismo. Su canción Cannabis, reivindicando y apoyando la legalización de la marihuana, fue su trampolín para conseguir cierta popularidad en España, parte de México y Sudamérica. En los últimos años actuó en diversos festivales multiculturales y alternativos de Europa.
(Descipción del wikipedia)










No me digais que las letras no dicen lo que muchos pensamos.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Sonidos


Sonidos pétreos se acumulan en mis andares.

Confieso la mar crispada.

Ritmo muerto, pensamientos tuertos.

Salvaje agonía la del enjambre de soñares,

que germinan, vegetan y sucumben,

en el cielo errante.

Ana

viernes, 4 de septiembre de 2009

Que le vamos hacer...pues nada, seguir.


Bueno, bueno, bueno…no ha sido la mejor semana de mi vida... ni creo que tenga un fin de semana muy divertido... pero también decir que he tenido peores, con que ala, para adelante.

De ser me toca guardia y trabajo. Pero con un inconveniente, que me han dicho en el curro, que tengo que bajar mis segundos de media, ya sabéis el semaforito, ese que me pone nerviosa, hago de media 95 segundos, y he de hacer 60.

Es decir que he de atender, buscar, ser amable, seguir el protocolo a rajatabla en un minuto, porque como el servicio que damos es caro, que el cliente no se queje porque le cobramos mucho por el tiempo transcurrido.

¿No sería más factible bajar el precio de la llamada?

Cuando dije que era casi imposible, me dijeron que mis compañeros lo conseguían, si es verdad, a ellos en la lista de rendimiento semanal que nos pasan no les han puesto en rojo con letras mayúsculas al lado de su nombre : HA DE BAJAR EL TIEMPO: YA!.

Jo como me dolió ese YA, se me clavo en el corazón, estaba ahí en rojo, grande, a la vista de todo el mundo, me sentí peor que cuando sacaba malas notas en el colegio, se me hizo un nudo en la garganta, pero no lloré.

...Lloré más tarde, en la parada del bus, soy de lágrima fácil, ya sabéis, pero que le vamos hacer.

Cogeré al toro por los cuernos y bajaré segundos.

Cuando no entienda al Sr. o Sra. de turno, le indicaré que con esos datos que me facilita no le puedo ayudar y no me mataré en indagar.

Intentaré que mis segundos bajen en detrimento de un mejor servicio por mi parte.


¿Sabéis que?,… que paso.


Ya soy mayor, para algunas cosas.

Si me cierren las puertas y me echen a la calle, que le vamos hacer.

Yo seguiré haciendo bien hecho mi trabajo y seré amable con los clientes, y no pienso ser un robot.

No todo el mundo es igual, no a todos se les puede tratar igual, no todo se soluciona con un protocolo correcto, hay otras cosas.

A las grandes empresas eso le importa poco, a ellos solo le importan las cifras, acosta de estresar al trabajador y al cliente en esta ocasión.

Al trabajador, por tener que inventar las mil y una para seguir los protocolos las búsquedas y las impertinencias muchas veces de los clientes y no pasarse del tiempo reglamentario.

Y al cliente, porque como sabe que la llamada le cuesta un pastón, va rápido, no vocaliza, se olvida de lo que quería y se pone de mala leche, porque se siente torpe y todo por el precio de no saber algo que en ese momento necesita saber.

No voy a cambiar a estas alturas, seguiré atendiendo bien, y si tardo un segundo más o menos, lo siento. NO SOY UN ROBOT.

Ser más rápido, no es atender mejor.